A vueltas con el engagement

A vueltas con el engagement

Abril 12 2016 - Sin categoría

Si yo fuese Joaquín Reyes le haría un Celebrities al engagement, porque no hay nada que esté más de moda. “Hoy, El Engeeeeeeeeeeeichment…”

Pero querer conseguir engagement (es decir, que el consumidor se comprometa con tu marca, la sienta propia, considere que forma parte de una comunidad e interactúe contigo) no es nuevo. ¿Qué marca no querría, hace, no sé, 30 años, que sus consumidores la amasen locamente y no quisieran saber nada de la competencia?

Lo que ha cambiado no es el objetivo, sino la forma de conseguirlo.

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Tal vez hace 30 años la marca Lea pudiese conquistar a todos los hombres de pelo en pecho con un anuncio como este, pero difícilmente llegaría a ellos hoy en día.

El objetivo es el mismo, pero la realidad es radicalmente distinta. Nuestros consumidores son cada vez más exigentes, usan multidispositivos, están hiperconectados y no quieren ser interrumpidos con mensajes que no han solicitado. Por eso solo podremos conseguir que se comprometan con nuestra marca si:

  • Les tratamos de forma individualizada. En la medida de lo posible, y a pesar de que tener una estrategia global, debemos dar un trato personalizado a cada uno de nuestros consumidores.
  • Nos relacionamos con ellos de una manera constante, comunicándonos día a día y creando así una relación sólida y a largo plazo.
  • Estamos donde ellos están. Nuestros consumidores no irán a buscarnos, debemos encontrarles nosotros y saber cómo acercarnos a ellos.
  • Les prestamos atención y detectamos posibles mejoras antes de que sean ellos quienes nos las demanden.
  • Y, sobre todo, tenemos en cuenta qué hacen, qué intereses tienen, qué les entusiasma, dónde les gustaría estar, qué necesitan escuchar… En definitiva, qué es lo que quieren.

Es decir, la marca debe acercarse al consumidor entendiéndole, conectar con él aportándole un contenido de valor que vaya mucho más allá del interés que pueda tener en venderle sus productos.

Ese contenido deberá ser:

  • Original. La labor de content curation es muy válida como complemento, pero si queremos que el usuario nos siga y visites nuestra web o redes sociales, debemos ofrecerle algo que no encontrará en ningún otro sitio.
  • Útil. Puede ser contenido de entretenimiento o informativo, pero en cualquier caso debe ser contenido útil para el usuario.
  • Finalmente, deberá ser contenido de interés. Si conocemos a nuestro target sabremos cuáles son las inquietudes, qué necesidades tiene.

Si queremos que los consumidores se comprometan con nosotros, no nos queda más remedio que conquistarles día a día. No es sencillo, pero puede ser muy divertido. 🙂

A vueltas con el engagement

The Author
Josune Morán